REFLEXION PARA SEMANA SANTA
Hay mucho miedo en el mundo. El temor a tantas cosas: las dificultades, los conflictos, los fracasos, la falta de trabajo, el abandono, la soledad, la enfermedad, la vejez, la muerte… generan en nosotros tristeza, angustia, sufrimiento, desesperanza.
No puede haber mayor alegría que descubrir que Dios ha resucitado a Jesús, que Cristo ha salido victorioso de la muerte y que vive ya para siempre. No sólo celebramos la resurrección de Cristo, también la nuestra. La muerte ya no tiene la última palabra, pase lo que pase estamos resucitados. Si la muerte no tiene la última palabra, menos aún muchas de las situaciones o circunstancias que nos angustian y tememos. Experimentar esto tiene como consecuencia que la alegría profunda y verdadera ha de ser característica de nuestra vida.
No puede haber mayor alegría que descubrir que Dios ha resucitado a Jesús, que Cristo ha salido victorioso de la muerte y que vive ya para siempre. No sólo celebramos la resurrección de Cristo, también la nuestra. La muerte ya no tiene la última palabra, pase lo que pase estamos resucitados. Si la muerte no tiene la última palabra, menos aún muchas de las situaciones o circunstancias que nos angustian y tememos. Experimentar esto tiene como consecuencia que la alegría profunda y verdadera ha de ser característica de nuestra vida.
¡¡¡¡GRACIAS JUAN JOSE POR ENVIARNOS TU MENSAJE!!!!!
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